Catequesis Mariana desde San Nicolás: por el Pbro. Carlos A. Pérez
Todos los días 25 de cada mes en
San Nicolás, se convoco a un grupo
voluntario de Misioneros de diversos lugares del país, felizmente, por
iniciativa de los propios laicos presentes en las reuniones, fueron grabadas las
charlas que se dieron. Hoy contamos con esta catequesis que nos disponemos a
ofrecer aquí a modo de entregas semanales para todos, peregrinos en general y
misioneros en particular.
LA CONSAGRACIÓN A MARÍA
Jn.17, 9. "...por ellos yo
me consagro a mi mismo (voy al sacrificio que me hace santo) para que ellos
tambien sean consagrados en la verdad. Que todos sean uno como tú y yo somos
uno. Padre, yo quiero que alli donde estoy yo, esten también conmigo y contemplen
la gloria, que tú me diste..."
La Consagración al Sagrado
Corazón de María es un camino providencial que la propia Madre pone a nuestra
disposición en el seno de la Iglesia para que podamos recorrer con especial
seguridad, las etapas de la santidad. María nos pide que le consagremos la
vida, para que al vivir la gracia de la filiación mariana, nos puede hacer
vivir plenamente el regalo de la Filiación Divina. A medida que se va viviendo
la Consagración a María, la misma ira exigiendo una mayor entrega con nuevos
compromisos, hasta captar que la santidad es la gran meta del Consagrado. Quien
se Consagra a María, acepta que ella se encargue de conducirlo de la Madre. Nos
entregaremos, nos ofreceremos, nos confiaremos y nos abandonaremos totalmente a
Ella para que Ella nos de a Dios y le pida que podamos realizar plenamente la
Divina Consagración empezada en el Bautismo. Nos entrega al Corazón del Hijo y
nos alimenta con su Palabra y con su Cuerpo, nos forma como Iglesia y nos
conduce a la inmolación de nuestras vidas para hacernos participes como Ella de
la Co redención. Su Corazón de Madre forma en nosotros una fiel reproducción de
Jesucristo enseñándonos a imitarlo a aceptar el camino de la obediencia por el
camino de la Cruz. La filiación mariana, encierra toda la belleza de la
esclavitud del amor. El Consagrado aprenderá a hacerse niño en el Corazón de su
Madre amándola con profundo amor de hijo vivirá el espíritu de conversión y
penitencia de Dios en el habito de la oración continua. Su Corazón de Madre nos
invitara a entregarle nuestra voluntad y libertad para aprender a ser
plenamente libres y poder alcanzar la meta de la santidad. Solo entiende a
María quien la ama con un corazón de niño.
Mensaje 275
“¡Oh Madre! Quiero Consagrarme a
Ti. Virgen María hoy Consagro mi vida a Tí. Siento necesidad constante de tu
presencia en mi vida, para que me protejas, me guíes y me consueles. Sé que en
Ti mi alma encontrará reposo y la angustia en mi no entrara, mi derrota se
convertirá en victoria, mi fatiga en ti fortaleza es”. Amén.
A todos mi hijos que se Consagren
a vuestra Madre, os digo: Mi corazón recibe gozoso esa entrega, ese amor que
ofrecéis porque son almas que se salvan de las garras del mal mereciendo la
Gloria Eterna, la Gloria del Señor. Amén. Amén. Dadlo a conocer. Que esto sea
meditado, quiera Dios iluminar vuestros espíritus para que lleguen a comprender
el valor de la Consagración.
Mensaje 362
Oh hijos míos, quiero corazones fieles
y firmes, que no tiemblen, que se consagren deseando comenzar a ver como el
Señor os permitirá vivir en Él. Generalmente el hombre cree que está con Dios
sin hacer nada, olvidando su Ley, eso es vivir falsamente, estar con Dios es no
abandonar por ningun motivo su Camino, siguiéndolo y teniendo la seguridad que Él está dentro y
sentir intensamente que se esta en el Señor. Amén. Amén.
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