Catequesis Mariana desde San Nicolás por el Pbro. Carlos A. Pérez
Todos los días 25 de cada mes en San
Nicolás, se convoco a un grupo voluntario de Misioneros de diversos
lugares del país, felizmente, por iniciativa de los propios laicos presentes en
las reuniones, fueron grabadas las charlas que se dieron. Hoy contamos con esta
catequesis que nos disponemos a ofrecer aquí a modo de entregas semanales para
todos, peregrinos en general y misioneros en particular.
MARIA,
MADRE EN EL PADRE
Si bien María es la Madre de Jesús, la esposa
del Espíritu Santo y la Hija
del Padre; también es la Madre
con el Padre. En una dimensión muy especial, en María se expresa realmente la
fecundidad del Padre. Dios es Padre
porque engendra y María engendra hijos para la vida en el Padre. Dios no tiene
sexo y si toda la riqueza de la
Paternidad y la Maternidad. Experimentar
el Amor del Padre va haciendo adquirir de a poco corazón de padres: compasivo,
misericordioso, capaz de dar todo lo que tiene por los demás, como el del Padre
Celestial dio su propio Hijo. Cuando descubrimos que somos profundamente amados
por Dios que es Padre, recién entonces estamos en condiciones de responderle
con una misma actitud de amor y de entrega. Por eso el santo es el que, en
primer lugar, descubre que es profundamente amado por Dios. Santidad es llegar
a la casa y al Corazón del Padre amándolo intensamente como hijos a semejanza
de Jesús. Solo puede amar a Dios aquel que es libre en si mismo de todo aquello
que lo pueda esclavizar a las cosas de la tierra y a las criaturas y cuando
llegamos a ese nivel de libertad entonces podemos volar con libertad interior
hacia el Padre Dios. Otro signo de santidad es la entrega a los demás.
El
Santo es el principal misionero porque es el que entrega enteramente su vida
desde Dios a los demás, muriendo antes a si mismo y aunque no se lo proponga
por su presencia, actitudes y palabras va engendrado actividad evangelizadora.
La acción misionera es la mejor manera de servir al hermano no solo porque da
pan o techo sino porque da al mismo Dios. La Caridad es síntesis de toda perfección. Nuestra
vida cristiana en el Corazón de la
Virgen es un creciente buscar, como Jesús conducido por la Virgen , el camino de
fidelidad al Padre. La Oración
es fuente de gracias que nos permite llegar a descubrir y vivir estos elementos
que hacen a la santidad que es la mayor fuente de gracia que el cristiano puede
ganar en primer lugar para si mismo, para los demás y para dar la mayor gloria
a Dios. Recemos pidiendo fuerza, alegría, paz del corazón y la actitud de
abandono que va a exigir de nosotros la santidad.
Pidamos
por mediación de María, descubrir el camino, para ir creciendo gradualmente en
una entrega, en búsqueda de la perfección que Dios quiere de nosotros.
Mensajes
48
Bendigan
al Señor Rey del Universo. Alaben a Dios Padre nuestro. Que todos sepan que es
misericordioso, que perdona y ama sobre todas las cosas. Que su Reinado es
eterno, como eterno es su Amor por sus hijos. Él solo pide Fe y vivir en su
Palabra, ofrece a cambio la salvación del alma y liberación total. Amén. Amén.
Mensaje
167
Vengo
a vosotros para acercar la
Palabra del Señor a vuestro oido, para despertaros,
para
guiaros y que no tropeceis, para eso he venido. Quien ama a Cristo Jesus comprendera el mensaje y el que no lo ha
buscado lo buscara. Hoy el Espiritu Santo llegará a vosotros ¡hasta lo mas
intimo de vuestro corazón bendiciendo y renovando la fe en el Señor. Solamente
debéis estar dispuesto a recibirlo. Aleluya. Dadlo a conocer.
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